Capítulo 3: Los contenidos estéticos de una obra literaria: Roald Dahl, James Salter y J.D. Salinger.

La CRL nos da una definición de Literatura a la que dedicaremos varios capítulos monográficos.

Ahora nos interesa destacar, aislar, tres elementos de esta definición, en concreto, nos referimos a que en la obra literaria:

  • Se construye una fábula, un contenido de ficción.
  • Que esta fábula se expresa según unos determinados contenidos estéticos, unas formas de decir.
  • Y, finalmente, que en la obra literaria se objetivan unos contenidos lógicos, unas ideas.

Y queremos destacar que todos estos contenidos se dan en symploké, que guardan una íntima relación entre ellos, de modo que no podemos estudiarlos de forma aislada, segregada del resto.

A esta cuestión -a la relación, a la symploké, entre anécdota, contenidos estéticos y contenidos lógicos- vamos a dedicar este capítulo.

Lo hacemos, en esta ocasión, señalando la importancia de los contenidos estéticos, mostrando el peligro que entraña -las confusiones que puede generar- toda aproximación a estas materias que desatienda la symploké de los contenidos estéticos con la fábula y los contenidos lógicos.

5 comentarios en “Capítulo 3: Los contenidos estéticos de una obra literaria: Roald Dahl, James Salter y J.D. Salinger.”

    • Muy claro todo, Ramón. Acerca de la interpretación lógica del cuento y de las metáforas, parto de que no he leído el cuento, pero me surge una duda: ¿resulta fácil entender las analogías, los símbolos que asocian al pez plátano y al soldado, al pozo y a la guerra? ¿Cómo se puede captar toda la lógica de las obras literarias?
      Muchas gracias.

      • En la obra literaria se despliega un racionalismo (que trataremos al ver la Genealogía de la Literatura) que desafía al lector, a la capacidad crítica del lector. Si logras entender el racionalismo desplegado en la obra, ganas; si no lo logras, pierdes. ¿Fácil? Dependerá de la complejidad del reto, de la complejidad de la obra y, por otro lado, de tu competencia crítica. Hay recurrencias, campos semánticos, prolepsis…, y todo esto está voluntariamente diseñado: hay razón, sí, Alicia, hay razón, siempre la hay; de hecho, no puede no haberla. Leer es enfrentar racionalismos. Esta es la cuestión. Un saludo, Alicia.

  1. Muchas gracias, Ramón. Estoy deseando llegar a esa explicación de la Genealogía. Me encantará aprender a encontrar ese racionalismo en la obra literaria. Por cierto, lo de la anilla roja del puro resulta muy ilustrativo como ejemplo de prolepsis.
    Resultan muy interesantes explicaciones. Un saludo.

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